lunes, 9 de marzo de 2015

Vamos de carro



A ver cómo me las arreglo para resumir este finde, porque ha sido completito, completito…Para empezar el viernes hubo cena de la resi en el Titanic, el edificio de juergas varias. La organizaron algunos de los habitantes habituales de la residencia contratando el catering de la uni, así que los demás sólo tuvimos que preocuparnos de llevar 4€ (por adelantado), una silla, bebida y ganas de pasárnoslo bien. Como podéis ver en las fotos no faltó nada de eso, aunque me fui a la cama moderadamente temprano porque al día siguiente teníamos excursión planeada.

Ambientillo general post cena
Parte de mi mesa, el de la mirada inquietante en primer plano es Erasmus Mundus y los demás Eurodisea.
Intento de photobomb por parte de los chicos xD
Hacia el final de la noche...
Como ya os dije, este finde decidimos alquilar coches y recorrer la isla, porque la mitad del grupo la abandonaremos antes del 23 de marzo y queremos ver los máximo posible de Sao Miguel antes de irnos. Así que el sábado por la mañana tempranito trece eurodiseas cogimos tres flamantes Chevrolet de potencia -2 y pusimos rumbo al nordeste. Una horilla después llegábamos a la oficina de información del pueblo (Nordeste no es sólo una región) y oye, fue todo un éxito: siguiendo las indicaciones del mapa que nos dieron llegamos a un museo cerrado (hemos aprendido que aquí en muchos pueblos los museos sólo abren entre semana…¡viva la lógica!), una casa de acogida y una especie de parque con pobres animalillos encerrados en jaulas. Todo esto me recordó a cierto día en Estocolmo hace unos añitos…¡un beso a mis compañeros de viaje absurdo, el museo de la pintura de brocha gorda quedará por siempre en nuestros corazones!

Mapa acalaratorio para quien quiera hacerse una idea de nuestras rutas. Obviamente haciendo zoom.
Nosotros con nuestros vehículos. Abajo, vistas de Nordeste.

Visto el éxito, decidimos abandonar la civilización y adentrarnos algo más en la naturaleza para ir a visitar el Centro de Conservación del Priolo, un pajarillo endémico de esa pequeña región de la isla. El paisaje que vimos durante el recorrido ya hizo que el viaje valiera completamente la pena; creo que en la vida he visto bosques más frondosos ni helechos más grandes, las fotos no bastan para que os hagáis una idea de lo preciosísimo que era todo. Tras las explicaciones de la guía y un parón largo para comer, subimos a un mirador situado en lo alto de la montaña para encontrarnos con una niebla bastante espesa (this is Açores) que amenazaba con llegar rápidamente hasta la carretera, así que tras hacer las fotos de rigor decidimos bajar y dirigirnos a Povoação, donde una de nuestras compis tenía que mirar un piso. Allí hicimos poco más que tomar café y ver a los romeiros pasar (si alguien quiere saber qué es eso, que clique aquí).

Con Mariangela y Cle en el mirador.
Nos volvimos a la resi para un maqueo y cena rápidos y fuimos a nuestra querida Baia dos Anjos a tomar algo en la terraza. De ahí fuimos al K-Bar, sitio donde no habíamos estado nunca y donde descubrimos con alegría que para las chicas las tres primeras copas cuestan 1€. Ahora que tenéis los ojos abiertos como platos os diré aún más: 1€ en TOTAL, pagas eso te tomes una, dos o tres, pero eso sí, te obligan a que pase una hora entre cada una, y lo controlan apuntando tus consumiciones en una tarjetita personal. Obviamente con esos precios el local no tardó en llenarse, pero la música molaba y nos lo pasamos muuuy way (dejaré que las fotos hablen por mí, ya que la voz me la dejé allí). 

Tomando algo en Baia dos Anjos.
Mis niñas belgas: las fiesteras de Sam, Mariangela y Karen.
Dentro del K-Bar. Para más info consultad mi facebook ;P

Al día siguiente a mediodía unos cuantos supervivientes (yo volví a la resi a las 6:00 pero algunos no llegaron hasta pasadas las 8:00) volvimos a coger los coches y nos dirigimos a Ribeira grande, donde nos encontramos que estaban de celebración religiosa, con todo lleno de flores y pasacalles varios tipo Semana Santa. No, no sé qué fiesta era, pero el pueblo era mono, con su riachuelo, su acueducto y su playa de arenas negras. Como nuestra intención era ver el atardecer en Ponta da Ferraria, decidimos seguir la carretera de la costa noroeste e ir haciendo pequeñas paradas en miradores y otros puntos de interés señalados en el mapa. Otra cosa no, pero en esta isla de paisajes inolvidables tienen los que quieras. 

Las chicas haciendo el gamba.

La playa de Ribeira Grande.
La ribeira...
Con Marja y Cindy en una de nuestras paradas a mitad camino.
Obviamente no llegamos a ver el atardecer donde queríamos sino en otro pueblo más cercano, Musteiros, aunque lo de ver es relativo porque, de nuevo, había niebla. Llegamos pues a las ansiadas piscinas naturales de Ponta da Ferraria sobre las 20:00, cuando ya no había nada de luz ¿Problema? Pues que son unas piscinas formadas en la roca, de las que sale agua caliente termal que se mezcla con la fría del mar, y por eso es importante ir cuando la marea está baja, porque si no se pasa frío. A esas horas la marea ya comenzaba a subir, pero lo que no sabíamos es que aquello no iba a tener ni media farola (adjunto foto de google para que os hagáis, bueno y yo también,  una idea de cómo es eso de día). Visto el percal de la oscuridad, las olacas que oíamos más que veíamos romper contra las rocas y que ya nos habían avisado de que la corriente era fuerte y había que agarrarse a unas cuerdas para no verse arrastrado, nos rajamos casi todos menos cuatro atrevidos belgas que, para vuestra información, siguen vivos.

A praia de Musteiros.
La piscina natural de Ponta da Ferraria, así no da tanto miedo, pero creedme...
En resumen: que ha sido un finde chachi piruli de excursioncillas varias por unos módicos 25€ por cabeza entre alquiler y gasolina, que la isla es preciosa, y que estoy conociendo a gente estupenda con la que me divierto mucho ¿Se puede ser más afortunada? Sólo me faltáis vosotros, pero nos vemos pronto, que cinco meses y medio no son ná ;P ¡Beso enorme! ¡Boa noite!

1 comentario:

  1. Muy bien aprovechado el finde y magistralmente relatado. Descansa lo q puedas entre semana, recupera voz, y en nada viernes y nos vuelves a contar ;)

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