Se acaba el mes
de abril y sólo he escrito dos entradas, qué poca vergonya! No os voy a decir
que voy taaan a tope que no me da tiempo a más, pero estoy tan a gusto que me
relajo y me olvido de dar parte. Bueno, y además voy haciendo cosillas porque
aquí cualquier excusa es buena: que si un rally, que si el 25 abril, que si el
Espíritu Santo…a la mínima se monta una sardinhada.
Y en el curro casi igual: que si uma
cervejinha, que si vamos a la pizzería, que si
Gonçalo-me-ha-dado-huevos-de-sus-gallinas-y-preparo-un-bolo-o-tortilla…mala
vida.
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| La segunda tortilla de patatas que hago en mi vida..¡y estaba muy rica! |
Obviamente, a
golpe de momentos relax en medio de la jornada laboral, de las horas de trabajo
compartidas y de los encuentros fortuitos las noches de fiesta, estamos cada vez
más unidas a nuestros compis portugueses (o “tugas”, como dicen ellos). Como ya he comentado alguna vez, son
todos un encanto; nos llevan y nos recogen siempre que lo necesitamos, nos
abren las puertas de sus casas y nos presentan a sus amigos ¿se puede pedir
más? Pues sí, un jefe molón que te llama de noche después de un terremoto para
saber si estás bien o tienes miedo (tranquila mami, fue pequeñito y no, no
pasamos miedo).
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| Marija y yo working hard. |
Siguiendo con
el ocio, aparte de las habituales noches de Clube Naval con ocasional visita
posterior a discoteca, el viernes pasado tuvimos una cena benéfica. Ésta formaba
parte del programa “De vulcão
para vulcão”, cuyo objetivo es recaudar fondos para la
reconstrucción de Ilha de Fogo, en Cabo Verde, que sufrió grandes daños tras la
última erupción de su volcán. Así, por el módico precio de 7’5€ y bebida
aparte, nosotros y otras 200 personas más, pudimos disfrutar de una auténtica
comida caboverdiana que resultó estar deliciosa. De eso y de otra gran noche de
risas y fiesta hasta horas moderadas, que el cansancio y la edad no perdonan.
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| Hay días que Pico parece el Monte Olimpo <3 |
¿Pero cansada
de qué, si parece que de trabajar poquito? Pues no señores, aparte del trabajo habitual
de limpieza, mantenimiento y alimentación en el acuario, a veces nos salen
otros cometidos. Por ejemplo la semana pasada comenzamos a adecentar el barco
con fondo de cristal de la otra empresa de mi jefe, Oceaneye, para volver a
meterlo en el agua y comenzar la temporada turística. El barco es una pasada y
bastante nuevecito, pero había que hacer lo típico: limpiar, pintar, revisar
los chalecos salvavidas…Al menos los días de trabajo en el puerto nos salieron
medianamente soleados, y además fue interesante estar en el proceso de vuelta
al mar.
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| Capitana Kata a su servicio ;) |
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| Oceaneye ya bien atracadito. |
Por si eso
fuera poco, también hemos estado preparando otro gran envío que hemos acabado
esta mañana (comenzando a las 5 a.m.). Vale que estos madrugones son una putadinha,
pero he de decir que me encanta tener la oportunidad de ver de cerca cómo
funcionan este tipo de encargos: la organización, la intendencia, el trabajo en
equipo…encuentro todo eso muy interesante; y además este trabajo ha sido
bastante especial porque lo hemos realizado en una cámara frigorífica a 6˚C dentro del buque oceanográfico (B.O.) “Pourquoi pas?” de Ifremer. Supongo que a la mayoría no le dirá nada el nombre de esta
empresa, pero a los que estén mínimamente relacionados con la oceanografía
seguro que les ha dado un poquillo de envidieja saber que yo he estado
trabajando en sus instalaciones ¡y nada menos que empaquetando camarones extraídos
de fumarolas volcánicas a muchocientos metros de profundidad!
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| Esa mole es el B.O. de Ifremer...y el de delante el B.O. de la Universidad de Horta. Igualicos. |
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| Equipa de trabalho a tope en la nevera. |
Sí, me siento
afortunada. Sí, sigo feliz. Y sí, os echo de menos,
Beijinhos e até pronto! ;)







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