Pues nada, que
soy lo peor y aunque dije que actualizaría el blog, últimamente no he
encontrado ni tiempo ni ganas para hacerlo, sorry pero es que he estado
haciendo…cosas, de todo un poco. Y conforme el tiempo pasa se me hace más
complicado contarlo todo sin omitir detalles importantes, así que: ¿preparados
para un repaso a lo micromachine?
A ver, al final
del último post os hablé de festejos varios para celebrar el número 100 de una
revista cultural. Pues bien, esa revista se llama
Fazendo (os enlazo con su Facebook para que veáis las cosas molonas
que hacen) y una de las catalanas está haciendo su Eurodisea allí como
maquetista y diseñadora. Durante una semana tuvimos desde charlas con cóctel, hasta
subastas de arte, pasando por fiestas en el puerto con payasos y todo ;P
¡Apoyemos la cultura,
meninos!
 |
| Momentos de la fiesta de Fazendo en la marina. |
También adelanté
que Norberto había hecho otra de sus famosas cenas en la scubarraca por motivo, nada más y nada menos, del NUEVO TOLDO para
sobrellevar mejor los rayos del sol veraniego (que aparece cuando quiere y
normalmente de manera insospechada). Ha pasado tanto tiempo que desde entonces
ya ha hecho otra más porque le picaba un pie, digooo porque alguien pescó un
atún (creo, los motivos/excusas de sus macrofiestas nunca me quedan muy claros,
pero ¿a quién le importa teniendo comida y bebida gratis?).
Con toda esta
actividad, es inevitable hacer nuevos amigos, lo cual a su vez amplía el
abanico de posibilidades salideras. Para empezar tenemos a nuestro nuevo compi
de piso, Gerald (Jack en Faial, quién sabe por qué), un italiano muy majo que
aun por encima es limpio y cocina, ¡yuju! Gracias a él hemos tenido nuestras
primeras “madrugadas de pasta” de vuelta de alguna que otra fiesta, nada mejor
para dormir como una reina y despertarse impecável.
 |
| Mis compis de piso y yo tomando algo en Porto Pim. |
Por otro lado
tenemos al maravilloso grupo de guiris locas, que viven todas juntas en una
especie de casa de las Naciones Unidas. Parece un chiste pero allí viven una
belga, una croata, una portuguesa y una india. Con ellas y un par de amigos más
nos fuimos hace dos findes Marija y yo a Pico, en lo que fue la reconciliación definitiva
con nuestros vecinos de isla. La portuguesa tiene una casa típica de piedra y
madera en Prainha, que es de lo más acogedor y está completamente rodeada de
verde en medio de la montaña pero a diez minutos andando de unas piscinas
naturales excavadas en la roca. Vamos, que es el paraíso.
 |
| En el barco a Pico, brindando por una gran escapada. |
 |
| Atardecer con Tara y Marija. |
 |
| Mirando a Murcia con Pico (montaña) de fondo. |
Además,
alquilamos una furgoneta para movernos tranquilamente por la isla y la
aprovechamos bastante. Aunque en principio debía tener nueve plazas, al final
acabó siendo de seis y nos tocó ir turnándonos en la parte de atrás, pero eso
no nos amargó la escapada. Estuvimos en Madalena, donde descubrimos al fin la
discoteca; en São Roque,
tomando algo en el mini Clube Naval; en la maravillosa piscina natural de
Calheta de Nesquim; en Lajes do Pico para saludar a los padres de un amigo y en
mil sitios extraordinarios que nos íbamos encontrando por el camino. No sólo
vimos paisajes preciosos, sino que además fue una gran experiencia llena de
risas y charlas sin prisa ninguna. Desconexión total, que falta hace muchas
veces.
 |
| Con Diya y Meri en la playa de arenas negras de Prainha. |
 |
| Casi todos juntos en uno de los miradores más acojonantes que hes visto en mi vida. |
 |
| Mis chicas en la piscina de Calheta de Nesquim. |
Y ahora os
imagino haciéndoos la pregunta de siempre: ¿pero esta chica ha ido allí a
trabajar? Pues sí, lo juro, y de hecho la semana pasada me dejé literalmente el
culo en ello. Los que me conocéis bien sabéis lo patosa que soy y en fin,
trabajando cerca del agua ya estaba tardando en ocurrir…me resbalé en una rampa
mojada y cubierta de algas mientras ayudaba a recoger unos peces y he tenido el
culo morado casi una semana, pero no hay muchos más daños que lamentar aparte
del infringido a mi dignidad (que tampoco tengo mucha ya, la fuerza de la
costumbre). El resto más o menos como siempre, con alguna nueva adopción en el
acuario y un envío que acabó en cozido
en casa de uno de mis compis, ¡así da gusto!
En fin,
queridos míos, que ya me quedan menos de dos meses en la ilha azul y voy planning en mano para hacer todo lo que me queda
pendiente y alguna cosa más. En nada estoy ahí dando y recibiendo achuchones
¡Qué digo! ¡En NADA tengo visitas y achuchones de ultramar! La vida de
expatriada es dura pero ayuda a valorar mucho más lo que se tiene en casa… ¡así
que a quererse mucho y a viajar!
 |
| Y ésta de regalo para que mi madre vea que no sufro tanto xD |
No hay comentarios:
Publicar un comentario