sábado, 18 de abril de 2015

Baleia à vista!

Bueno, aquí las semanas pasan tan rápido que ni me entero, mañana ya hará dos meses que estoy en Azores y me siento a la vez como si llevara dos días o toda mi vida. En parte se debe a que mi trabajo no es nada pesado, siempre tenemos cosas diferentes que hacer, y cuando vienen visitas paramos y nos dedicamos a charrar con los compañeros, que son todos majísimos.

Gracias a este curro, por ejemplo, he ido a pescar por primera vez en mi vida ¡y no se me dio nada mal! El jueves por la noche después de cenar, mi compi Marija y yo fuimos al puerto con el resto de componentes de Flying Sharks para conseguir unos cuantos foliãos para un envío. Llegamos y nos dieron dos cañas (literalmente: Arundo donax con un sedal y un mini anzuelo) y un cacho de gamba y nos dijeron: “Hale, arrimaros ahí al borde del muelle y pegad la caña a la pared, que algo picará”… ¡y a la primera que le picaron fue a mí! Un folião bien hermoso al que le siguieron otro más, una bochecha y una abrótea bien grande, todos actualmente de exhibición en el acuario. En realidad se trató de estar dos horas de pie a la intemperie, pero cuando pican ¡es muy emocionante!
Abrótea, foliao y bochecha, para que os hagáis una idea...
Al día siguiente después de trabajar fuimos, como habitualmente hacemos, al bar de Porto Pim a tomar uma cerveja. Uno de nuestros amigos españoles estaba allí en la terraza tocando el djembé con un grupo, así que nos quedamos un poco más y aquello comenzó a llenarse de gente. Como siempre pasa aquí, hablando con unos y otros nos enteramos de que después habría fiesta en una de las casetas de whalewatching del puerto, la de Norberto, para dar la bienvenida al barco de comercio justo “Tres hombres”. Llegados este punto debería hacer un inciso para explicar quién es Norberto y qué tiene de especial este barco. Pues bien, Norberto es uno de los personajes más representativos de Horta (adjunto foto explicativa), y dueño de un negocio de buceo y avistamiento de cetáceos. Y Tres Hombres es un velero sin propulsión mecánica, que promueve el transporte marítimo sostenible, llevando mercancías entre Holanda y el Caribe. Vamos, que son una panda de hippies de los de no ducharse, pero el barco y su filosofía molan mucho.

Norberto y su inseparable pañuelo rojo.
El tema es que, llevados por la marea, nos acercamos a ver qué se cocía donde Norberto…y flipamos en colores. Una mesa llena de comida, cuatro neveras llenas de cerveza, la barbacoa sin parar de asar carnes y pescados varios, y en un rincón varios instrumentos musicales que no dejaron de sonar en toda la noche, tocados por músicos espontáneos que se iban turnando. Y todo sin pagar ni un duro. Nada. Aquello era un festival para todas las edades donde se hablaban todas las lenguas y donde conocimos a muchísima gente súper simpática. Una noche para el recuerdo. De hecho, yo había salido reventada del trabajo a las 19:30 y no llegué a mi casa hasta las 3:30, cuando acabó la fiesta y se dispersó la gente ¿Os he comentado ya que me encanta Horta?

El sábado me dediqué a vaguear por casa y ver series, uno de esos días productivos de sofá y mantita, pero después de cenar duchazo y al Clube Naval porque nuestro amigo el de los djembés volvía a tocar. El local estaba lleno y nos reencontramos con varios de nuestras recién adquiridas amistades, así que entre copas y risas nos dirigimos al B-Side, LA discoteca de Horta (se comenta que existe otra, pero que sólo se debe ir si estás al borde del coma etílico y no eres aprensivo). Esta discoteca también funciona con el sistema del cartoncito para apuntar las bebidas y el pago en guardarropía antes de salir y, al contrario que en todas las discotecas de Ponta en las que estuvimos, aquí la música es medianamente conocida y muchas de las canciones suenan en español. No estuvo nada mal nuestro primer contacto, seguramente volvamos esta noche (ni que tuviéramos muchas más opciones xD).

Recargadas las pilas durante el fin de semana, nos preparamos para afrontar una semana intensa de trabajo debido a un envío importante al acuario de Orlando…pero como no me cansaré de repetir, mi jefe es un solazo y el lunes me llamó mientras estaba comiendo para decirme: “Kata, esta tarde no vengáis a trabajar, que os vais a ver ballenas”. Mira…se me giró el estómago de la emoción y ya no pude tomar ni un bocado más… ¡ballenas! ¡Por fin! Así que, agradecidas y emocionadas, Marija y yo nos fuimos a la caseta de Norberto, donde nos unimos a un grupo de provectos ancianos británicos para el briefing explicativo previo sobre las medidas de seguridad, las especies más probables para avistar etc, etc. Dada nuestra lozanía, nos dejaron la primera fila de la zodiac a nosotras dos y la verdad es que eso fue un puntazo. La lancha iba a toda leche, pero el mar estaba totalmente calmado y no nos mojamos nada, sólo nos congelamos por el viento frío, que era tan fuerte que daba la sensación de que íbamos desnudas y no con cuatro capas de abrigos. De hecho yo no podía parar de sonreír, estaba que explotaba de felicidad, y casi pierdo mis dientes congelados, pero valió la pena.

Seguridad ante todo xD
Estas salidas de avistamiento de cetáceos suelen durar entre tres y cuatro horas, y la zodiac elige su rumbo en base a las indicaciones que dan por radio los vigías de cada compañía, situados en puntos estratégicos prismáticos en mano. Esto es como quien va a ver la aurora boreal: puedes esperar durante horas y no ver nada… ¡pero nosotras vimos tres ballenas comunes bien juntitas y resoplantes! Casi se me para el corazón cuando vi un chorro de agua en el horizonte, seguido de una gran cola oscura…y cuando aparecieron las otras dos ya fue la leche en verso… ¡hasta podíamos oler su aliento! Y os lo digo: huele a pescado podrido, pero no cambiaba mi experiencia 4D por nada del mundo!!! No sé durante cuánto tiempo estuvimos siguiendo a este grupo, la segunda especie más grande del mundo, pero fue como un sueño y no lo olvidaré en mi vida (creo que los que me tenéis en Facebook ya notasteis que la experiencia me dejó totalmente indiferente…). Después de eso nos encontramos con un grupo de delfines comunes, que se acercaron mucho más a la barca porque son juguetones y están más acostumbrados a interactuar con humanos, pero yo qué queréis que os diga, me quedo con las gorditas <3

Ballenita común con Pico nevado de fondo...just perfect!
Habiendo vivido eso, la semana de trabajo a tope preparando el super envío no se ha hecho nada pesada. Como la empresa sigue los principios de sostenibilidad y eco amiguismo (toma ya palabro), todo es mucho más “artesanal” de lo que podría imaginarse. Nos hemos dedicado a cortar garrafas de agua grandes, agujerearlas con hierros calientes y atarlas con bridas para construir “cajas” que luego iban metidas en bolsas de plástico con agua. Tal cual. Todo está medido al milímetro para que cada pez tenga la cantidad de agua y oxígeno que necesita para el viaje, pero impresiona ver lo rupestre que es todo.

Oxigenando peces
El jueves fue el gran día y nuestro jefe nos recogió a las 5 de la mañana para empezar la cadena de producción. Formamos tres parejas de empaquetado y fuimos completando el pedido bajo las órdenes de Rui, hasta tener a nuestros ciento y pico animalillos listos para el transporte. Después al aeropuerto a rellenar papeles varios y a Porto Pim a desayunar, que nos lo teníamos merecido. La verdad es que me ha encantado formar parte de todo el proceso, incluida la captura de bichejos. Estoy aprendiendo mucho y sobre todo: estoy feliz. Un besazo y ahí os dejo, con la duda de qué ha pasado este fin de semana… ;P

¡¡¡Un beso Keix!!!

4 comentarios:

  1. Jajaja estaba tan emocionada leyendo todas tus actividades que para nada me esperaba este final! Me congratula ver que cumples con tus promesas, aunque todavía me falta la explicación del momento cliffhanger en casa. Un besote, eres muy grande. Sigue disfrutando que lo mereces. Love u!

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  2. Como no, ya has conocido a Norberto (incorruptible). Sta igual q cuando yo lo conocí hace 10 años... Increible! Un compañero mio Eurodisseia hizo el estage con el y después se quedó en Faial. Por si lo conoces algun dia se llama Chris (Christopher Pham) medio belga medio vietnamita... Además creo q tocaba la guitarra con los Bandarra. Te suenan? Si lo ves mandale un saludo de mi parte.

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  3. Hola Vicent!Ahora entiendo perfectamente q hablaras tan bien de las islas,esto es una experiencia inolvidable...no m suenan ni Chris ni los Bandarra, pero si los conozco les diré algo de tu parte!Beijinhos!

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  4. Hola Vicent!Ahora entiendo perfectamente q hablaras tan bien de las islas,esto es una experiencia inolvidable...no m suenan ni Chris ni los Bandarra, pero si los conozco les diré algo de tu parte!Beijinhos!

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