Eso es lo que
me dice siempre en broma mi jefe, que la vida aquí no es fácil. Y la verdad es
que te lo crees y todo cuando pasas una semana entera con lluvia y viento
incesantes mientras desde tu tierra te llegan fotos de familiares y amigos en
sandalias y manga corta. Porque no nos engañemos, esto no son las Canarias. Cualquiera
que haya leído algo sobre las Azores sabrá que el clima de las islas suele
definirse como: “cuatro estaciones en un día”; pero yo lo cambiaría por: “cuatro
estaciones en una hora”, porque nunca se sabe lo que el cielo depara. Aquí se
da el extraño fenómeno del vestuario de Schrödinger (término acuñado por mí, aún
pendiente de patente): siempre vas bien y mal vestido a la vez.
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| Mierda de nevoeiro, de chuva y de clima en general... |
Pero bueno, no
hay que dejar que estos pequeños contratiempos nos desanimen porque, al fin y
al cabo, son inevitables. Y lo mejor que puede hacerse para evitar la depresión
es coger el chubasquero y lanzarse a las ruas.
Así, por ejemplo, fuimos un día con el jefe a comer cozido portugués, y en el puente del día del trabajador, mi compi Marija y yo
fuimos a cenar a casa de unos amigos y luego de concierto al Peter’s Café ya que actuaban los Velman’s (cuyo cantante es toda una leyenda del rock local), con la colaboración de Merhi el gallego y su inseparable djembé.
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| El maravilloso (y barato) cozido de "A árvore". |
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| El público entregado a los Velman's. |
Entre semana ya
la cosa estuvo más tranquililla, entre otras cosas porque las otras dos
Eurodiseas que estaban conmigo en el acuario empezaron por fin en Oceaneye, preparándose
las visitas guiadas, arreglando la caseta del puerto, etc. Al menos hubo alguna
tarde de sol que me permitió sentarme en la playa un ratillo al salir del
trabajo para recargar pilas, y también aproveché para sacarme el
Cartão Interjovem en el Clube
Naval, que no sólo sirve para ir de fiesta. Para los futuros residentes en las
Azores, informo de que se trata de una tarjeta que ofrece múltiples descuentos
a jóvenes con edades comprendidas entre los 13 y los 30 años. Dichos descuentos
resultan sobre todo interesantes para viajar entre islas o al Portugal
continental, ya que los barcos salen a tan sólo 7’50€ por viaje vayas donde
vayas (excepto a Pico, que son 3’50€) y los aviones a mitad de precio, aunque
sólo si hay sitios libres a última hora. Sacarse la tarjeta es muy sencillo: sólo
hay que dar los datos personales, una dirección de residencia en las islas y el
número fiscal y pagar 48€. Eso sí, atención a cuándo os la sacáis porque sólo
es válida hasta el 30 de abril de cada año (por eso no me la había sacado hasta
ahora). Si queréis más info os dejo
aquí un enlace donde lo explican todo en
correcto portugués.
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| El primer día que salí de casa sin abrigo (duró poco). |
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| Los machotes de mis compis trabajando duro mientras yo miro. |
Trámites
aparte, la sorpresa de la semana llegó el jueves por la noche, cuando Colin, nuestro
compañero de piso belga, nos anunció que ya no podía más con su trabajo de
granjero y que el sábado se volvía para Bruselas. Así que nada, tras toda una
noche de intentar razonar con él y buscar otras opciones, decidimos que lo
único que quedaba por hacer era darle una despedida memorable el viernes. Lamentablemente de memorable nada porque me temo que Colin no recuerda nada de esa noche, ya que decidió que era
fundamental acabarse su botella de whisky antes de marcharse. Pero bueno, nosotras no
olvidaremos sus correteos de cachorrillo por la carpa de la feria rural,
ni cómo a la mañana siguiente fue imposible despertarle hiciéramos lo que
hiciéramos (obviamente perdió el avión, pero tranquilos, ya está en su casa) ¡Te
echaremos de menos, muchacho!
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| Foto roommies con Colin mostrando sus gráficos de teoría de la belleza xD |
Ya que el día
anterior no llegamos al recinto ferial hasta las tres de la mañana, el sábado decidimos
volver a la Quinta de São Lourenço
un poco más temprano para ver de cerca las vacas y caballos (bueno, y para
sobarlos un poco), y cenar unas bifanas. Lástima que nos perdiéramos los
trepidantes concursos de vacas lecheras y de encajeras (true story), pero al
menos vimos algunos bailes regionales…Sé lo que estáis pensando y sí: esto es
como Manhattan pero en pequeño. Puro cosmopolitanismo.
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| Ambientazo en la feria rural. |
Y nada, después
de daros envidia con la agenda cultural faialense, me queda poco más que decir
aparte de que os echo muchísimo de menos, pero ya casi he llegado al ecuador de
esta experiencia, así que en nada estoy ahí achuchándoos y dejando que me
achuchéis ¡Un besazo enorme y a ser felices!
Aunque no nos conozcamos sigo tu blog con mucho inteerés; yo estoy pendiente de la aceptación de una Eurodisea en París.
ResponderEliminar¿Colin estaba con una Eurodisea también? ¿Por qué no aguantó? ¿Le trataban mal? Pobre :(
Saludos y unos rayos de sol desde Barcelona!
Hola Fresh Coco! Ante todo gracias por seguirme y suerte con lo de la beca!
EliminarColin efectivamente era también Eurodisea, un ingeniero agrónomo que tuvo la mala suerte de caer en una granja donde todo su cometido era cavar y plantar prácticamente de sol a sol. Sin embargo he de decir que por muy duro que fuera su trabajo podría haber tratado de solucionarlo hablando con la organización, ya que el contacto con ellos es directo e inmediato, pero bueno, él era "especial" y se dejó llevar por un impulso...Tú no te preocupes que todos los demás estamos felices como perdices jeje ;)
Saludos y gracias por los rayos de sol, que falta hacen!